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jueves, 24 de agosto de 2017

Un cementerio muy especial, muy literario, en Asturias - Niembro




A veces escapábamos a lugares que nos parecían mágicos para resguardarnos de la realidad. 

Escapábamos de la rutina, y de la vida cotidiana que empapaba todo de tanta normalidad que nos devolvía nuestra vida opaca. Necesitábamos alejarnos y pasear por lugares que de tan sugerentes se nos antojaran hasta literarios. Para una vez allí dejar de correr, respirar profundamente y sentirnos distintos y especiales.

En aquella ocasión nos escapamos a un cementerio. Sí otro, ya habiamos visitado muchos y mágicos que luego inmotalizábamos en este blog, a salvo del tiempo y la memoria. 

Pero ¿Cómo no hacerlo también con éste? si además formaba parte de una ruta cinéfila, porque había salido en El abuelo, La señora y Epílogo. 



El cementerio elegido era un lugar muy romántico. A según qué horas, con la pleamar, las aguas le rodeaban para acunarlo. Cuando varias horas más tarde volvías a contemplarlo, estaba tendido en la arena, como una barca más. Pero era un náufrago que llegó hasta esa orilla, con muchas almas dentro. Un naufrago que ya está a salvo. 









Tuvimos que llegar hasta Asturias para encontrarlo. 

Era pequeño y coqueto, sugerente y bello. Tan romántico que no pudimos dejar de fotografiarlo, a unas horas y a otras.

Aún así no nos engañaba. Tanto él como nosotros sabíamos que nunca las imágenes que nos lleváramos se podrían comparar al regalo de verlo envuelto en brumas, bajo un cielo gris, impregnado del olor al orbayo que sobre él caía despacio.


Cementerio de Niembro. Muy cerca de Llanes.





Podéis recordar otras entradas bajo este epígrafe de lugares mágicos:
http://rociodiazgomez.blogspot.com.es/search/label/LUGARES%20M%C3%81GICOS%20LITERARIOS

También otras entradas de cementerios:
http://rociodiazgomez.blogspot.com.es/search/label/Cementerios

jueves, 10 de agosto de 2017

Faros de Asturias: Cudillero y Luarca

Faro de Cudillero (Asturias)


Nos gustaban los faros.

Sabíamos que desde su posición privilegiada y solitaria estaban vigilantes custodiando algún fantástico tesoro. Solo había que buscarlos, acercarse a ellos y descubrir cual era ese tesoro.  

Por eso salíamos todos los veranos a buscarlos.

Aquel año nos decidimos por los de Asturias.

En primer lugar descubrimos al faro que encabeza esta entrada: el Faro de Cudillero. Cuando aún no existía este faro se hacían unas fogatas que prendía el Gremio de Mareantes en la zona de La Garita. Después en el 1858 se inauguró el faro de Cudillero a 75 metros sobre un acantilado. Pero si te acercabas solo podías acceder hasta su verja. Siempre cerrada. Atisbabas dentro unas frondosas palmeras que lo medio escondían. A los faros paradójicamente les cuesta dejarse ver, ellos que iluminan a tantos... 

El Faro de Cudillero guarda el tesoro de ese pueblo de colores que a ido creciendo mientras sus casas iban trepando las montañas. Casas que querían colocarse bien para admirar el paisaje, y se habían ido posicionando como en unas gradas con vistas al mar Cantábrico.


Faro de Cabo Vidio (Asturias)


Muy cerca del anterior está el Faro del Cabo Vidio.

No pudimos resistirnos y también fuimos en su búsqueda.

Situado a 89 metros sobre el nivel del mar, era el último faro construido hasta la fecha en Asturias y uno de los más nuevos de España, ya que se construyó entre los años 1948 y 1950. Esta formado por el faro y dos viviendas que sustituyó a la antigua señal de aviso.

Nada más verlo, nos pareció que el faro languidecía como venido a menos. Pobre faro rodeado de veraneantes bulliciosos en bicicleta y mesas de bar ocupadas por turistas perezosos. Pero estábamos equivocados. Porque aunque de frente solo viéramos que estaba ocupado por una terraza de refrescos, también guardaba su propio tesoro.

No había más que rodearlo, recorriéndo despacio su perímetro para darse cuenta de que, a su espalda, el tesoro que guardaba se resumía en las preciosas vistas que hay desde su privilegiada posición.

Miras a un lado y al otro del faro y distingues todo el perfil rocoso de nuestro país en esa costa Asturiana. Qué belleza de acantilados. A lo lejos Estaca de Bares y Cabo de Peñas.

Paisaje desde el Faro de Cabo Vidio



Y finalmente en aquella ocasión cazamos un último Faro, el Faro de Luarca que nos esperaba al atardecer semiescondido al final de la Atalaya.

Ese era su tesoro: Esa Atalaya, vestigio del pasado, porque en los siglos XVI y XVII era un fuerte defensivo para proteger la villa de los ataques franceses e ingleses. Antes de que se construyera el faro en el año 1862, se hacían fogatas para orientar a las embarcaciones. Ahora todavía conserva la Capilla  de la Atalaya o de la Virgen de la Blanca y un precioso cementerio también blanco donde está enterrado el Premio Nobel de Medicina D. Severo Ochoa y su esposa.



Faro de Luarca
Cementerio de Luarca

Tumba de Severo Ochoa en Luarca (Asturias)

Tres faros, tres tesoros: un pueblo tan precioso como Cudillero, unas vistas tan bellas como las del Cabo Vidio, una Atalaya como la de Luarca.

Un inmejorable botín para un solo día cazando faros.

martes, 1 de noviembre de 2016

1 de Noviembre, Día de Todos los Santos. El cementerio de Arlington



En estos primeros días de noviembre les dedicamos una visita a nuestros cementerios. Siempre por estas fechas intento en el blog hacerme hueco de ello y tenemos varias entradas dedicadas a ellos.

Hoy, 1 de noviembre, traigo otro para vosotros. Uno diferente, bastante importante. Mucho. Pero donde en cambio se respiraba silencio, tranquilidad, orden...

















Me estoy refiriendo al Cementerio Nacional de Arlington de Washington. Una enorme extensión de lápidas blancas todas alineadas. Bueno en realidad y como dice su nombre, está en Arlington, en el estado de Virginia. Si no lo conoceis, desde luego lo habréis visto en muchas películas.

Es un cementerio militar de 624 hectareas, muy cerca del rio Potomac y del Pentágono. Hay soldados caídos y veteranos de todas las guerras. Miles de tumbas. Cuánta pena por causa de la guerra. La Guerra de Secesión, las dos guerras Mundiales, Corea, Vietnan, Irak, Afganistan...




 Visita obligada dentro del cementerio es el cambio de guardia en la tumba del soldado desconocido.

"Aquí descansa en honor y gloria un soldado americano cuya identidad sólo conoce Dios"


La historia de este cementerio es curiosa. Está situado en las tierras que pertenecían al nieto de George Washington. Entre 1802 y 1818 construyó aquí su mansión "Arlington house" en homenaje a su abuelo. Su única hija se casó en 1831 con Robert E. Lee y durante treinta años fue su residencia. Hasta que en 1861 Lee se pasa al bando Confederado. Se van al sur, y abandonan la plantación y es ocupada por el ejército Federal donde establece su cuartel. 

En 1864 se realiza aquí el primer enterramiento militar. Justo donde había estado el campo de rosas de la plantación. En represalia a Lee.

Con el tiempo la familia Lee fue indemnizada por la expropiación de los terrenos, ya que eran tantos ya los enterrados aquí que no procedía para nada su levantamiento.




Y la tumba de JFK es la otra visita obligada dentro de este inmenso cementerio. Está junto a su mujer Jackeline Bouvier Kennedy Onasis, con todos sus apellidos, ya veis. También están los hermanos del Presidente, Ted y Robert. 

Hay frases del discurso del Presidente:

"Ciudadanos del mundo, no preguntéis lo que América hará por vosotros sino aquello que juntos podemos hacer por la libertad del hombre"

 



Fue una buena visita, la verdad. Muy interesante. Pero había que irse...

Allí dejamos a nuestra ardilla favorita del cementerio.






Por si queréis echar un vistazo a las demás entradas del blog sobre cementerios. Ya tenemos un buen puñado. Os dejo el enlace:


jueves, 1 de septiembre de 2016

El cementerio de los Ingleses en la Costa de la Muerte, La Coruña




 Para nuestra colección de cementerios, hoy os traigo uno muy especial. Se trata del Cementerio de los Ingleses en la Costa de la Muerte de La Coruña.

Es díficil acceder a él, la verdad. Si vas caminando, es una buena caminata. Puedes ir también en coche, pero no hay carretera es una pista de arena desde el faro de Cabo Vilán, que precisamente se construyó a raíz de los naufragios que habían tenido lugar en esta Costa.

Exactamente está en lo que se conoce como Punta de Boi, a la derecha de la playa del Trece. En este lugar fatídico en el siglo XIX tuvieron lugar tres naufragios muy desgraciados: el Iris Hull (1883), el Serpent (1890) y el Trinacria (1893).

El Iris Hull era un barco de vapor inglés que había salido de Cardiff con destino a la India vía Gibraltar, tripulado por 38 hombres. A las cuatro de la madrugada del día 5 de noviembre de 1883, en medio de un fuerte temporal del noroeste, choca con los llamados Baixos de Antón, en Punta Boi, destrozando el buque. Solo hubo un superviviente.

Siete años después naufragó el buque Serpent, un barco de la corona británica, que había zarpado de Plymouth el 8 de noviembre de 1890 con 175 hombres. Solo se salvaron tres hombres.

Los vecinos de Xaviña y Camariñas ayudaron a dar sepultura a los otros 172 restantes, consagrando el lugar donde ya estaba enterrados los del Irish Hull con un pequeño cementerio, hoy llamado Cementerio de los Ingleses. La construcción del faro Vilán se aceleró a raíz de estos tres naufragios.

En el lugar del Cementerio Inglés no hay mucho que ver, ya lo veis en las fotos. Además está en un lugar que sufre constantemente la erosión del clima. Es más su valor testimonial. Pero a mí me gustó mucho por lo agreste, lo solitario, y la memoria que encierra.








jueves, 21 de julio de 2016

"La casa de las palabras" en La Coruña


Probablemente, si nadie te ha hablado de este lugar de la foto, o no lo has leído en ninguna parte, pase desapercibido para tus ojos porque está muy escondido detrás de una loma en una zona apartada de La Coruña, en la costa de Adormideras, cerca de Punta Herminia donde están los menhires, y relativamente cerca de la torre de Hercules, el precioso faro de esta ciudad.

Es un antiguo cementerio arabe donde en la Guerra Civil (se construyó entonces) se daba sepultura a los musulmanes que morían en el campo de batalla. He leído que en los años 60 esos restos fueron trasladados al cementerio civil de San Amaro.  Y después salvo en dos ocasiones, estuvo bastante abandonado.

Este lugar, además de privilegiado por su ubicación y bonito como construcción arabe, es muy interesante. Puesto que hace unos años (he leído que en el año 2006) lo reconvirtieron en La Casa de las Palabras, con el ánimo de crear un espacio simbólico de convivencia y diálogo entre religiones, un lugar de encuentro entre culturas. Qué buena idea.





 Como se puede ver en las fotos, en las paredes interiores sobre azulejos, el ceramista Xoan Viqueira ha escrito textos relacionados con la historia de la ciudad, con su nombre y su fundación, y por supuesto con la torre de Hércules, en su lengua original (griego, latín, arábe, gaélico y castellano) y traducidos al castellano y al gallego.
También se pueden ver escritas palabras del castellano y del gallego que tienen su origen en la lengua árabe, unas 200 en castellano y 50 en gallego. Han escrito su etimología, su significado y su traducción al árabe. 

Es un lugar que a mí me gustó mucho conocer.  






Lo malo es que está cerrado. No se puede visitar, solo se ve por fuera. 




Y lo peor es que está abandonado, necesitaría que lo volvieran a pintar, que cuidaran sus jardines, que menos mal que hay amapolas dando su nota de color, porque el resto son malas hierbas que han crecido de forma salvaje. Además sus paredes exteriores están llenas de pintadas y sucias. 

Una lástima, porque hay razones de sobra, tanto por su simbolismo, como por su valor arquitéctonico y su ubicación privilegiada, para que estuviera mejor cuidado.

Aún así, si alguna vez vais por La Coruña no dejéis de visitarlo.

La casa de las palabras.


jueves, 5 de noviembre de 2015

Cementerio de Elizondo en el Valle del Baztan


"Del mismo modo que sobre las puertas de una ciudad se coloca un escudo con sus armas y sus valías, en la puerta del cementerio presidía una calavera que vigilaba desde sus cuencas vacías a los visitantes, avisándoles de que entraban en los dominios de aquel particular gobernador de la ciudad de los muertos..."





Hoy, siguiendo con nuestra semana dedicada a algunos cementerios, puesto que estamos en la semana de Todos los Santos y los Difuntos, nos vamos a fijar en el de Elizondo, en el Valle del Baztán.

Os contaba cuando hablábamos de ello en el blog que tiene su importancia literaria puesto que se habla de él en la Trilogía del Baztán de Dolores Redondo. Y yo lo visité en julio de este año. 

En el primer libro de la trilogía "El guardían invisible" ya hablan de este cementerio porque es donde enterraban a las niñas asesinadas y donde de alguna manera arranca la historia. 

"La tumba de la familia Arbizu se encontraba justo donde comenzaba uno de los ramales; sobre el panteón reposaba un ángel que, indolente y con gesto aburrido, ajeno al dolor de los humanos, parecía observar a los enterradores que habían apartado la losa haciéndola rodar sobre unas barras de acero. Amaia se situó junto a Jonan, que parecía absorto en la base del crucero..."

Qué pena que en estas fotos no sacara yo el ángel. Se me quedó en la parte baja del cementerio. Pero no me diágis que no es bonito este cementerio, tan verde y lleno de flores. Imagino que en esta semana debe estar espectacular si en pleno verano ya tenía tan intensos colores. Con ese fondo de montañas y esa bruma es un lugar muy sugerente literariamente hablando.

Vemos en las fotos que además de las cruces hay alguna que otra estela discoidal, esas piedras de forma circular unidas al rito mortuorio que se utilizaron en Navarra hasta principio del siglo XIX. 





martes, 3 de noviembre de 2015

Cementerio de Monturque - Cisternas Romanas



En este repaso de cementerios del que hemos hablado ya en el blog, nunca podría faltar el Cementerio de Monturque (Córdoba) que es espectacular.

Y digo espectácular por el tesoro que encierra debajo de él: Unas cisternas romanas muy bien conservadas.

Yo ésto os lo contaba en diciembre del año 2011, cuando a raíz de un premio literario que me otorgaron en esta localidad tuve la gran suerte de que me lo enseñaran. Tal y como os lo conté en aquella ocasión os lo vuelvo a repetir:


Nos dirigimos a la parte del cementerio, porque al Castillo ya no podíamos ir porque estaba anocheciendo. Una lástima, pero en otoño anochece tan pronto... Dimos una vuelta por los alrededores del cementerio para ver lo que queda en la parte de detrás de lo que debió ser un enorme pórtico romano. Aunque no se sabe qué ciudad romana estaba allí enclavada, pero desde luego tenía una posición privilegiada porque las vistas merecían la pena realmente. Al estar en lo más alto del pueblo te puedes permitir una vista de 360 grados, divistando todos los pueblos de los alrededores. Se conjetura con que quizás esta ciudad romana fuera Munda. Pero no se sabe seguro.
Despues entramos dentro del cementerio para visitar las Cisternas Romanas que se ocultaban debajo de éste. Era sorprendente desde luego. Datan del I siglo d.C., y su finalidad era recaudar y almacenar agua de lluvia para poder abastecer al pueblo. Son las únicas que se conservan íntegramente en España. Son 3 naves paralelas, divididas cada una de ellas en 4 compartimentos, comunicados entre sí por puertas y orificios para evitar el rebose del agua. Se descubrieron cuando se intentó una obra de ampliación en el cementerio a finales del siglo XIX, cuando hubo una epidemia de cólera. Se descubrieron y durante mucho tiempo las utilizaron para fines del cementerio. Si no recuerdo mal se pueden visitar desde el año 2006, si no recuerdo mal.

La visita estuvo fenomenal de verdad, porque era solo para nosotros seis, los tres premiados con sus acompañantes, y nos lo explicaron de forma muy detallada y muy clara. Parece mentira que esa obra de ingeniería esté ahí debajo...  Este cementerio, pequeñito pero muy buen cuidado, con unas chimeneas muy características para permitir la ventilación de las cisternas, está dentro de una red europea de cementerios singulares, entre los que están también el de Barcelona, París, Viena...


En fin... que me encantó la visita.

lunes, 2 de noviembre de 2015

Sacramental de San Justo de Madrid - Panteón de Hombres Ilustres




He pensado que esta semana, la primera de noviembre de 2015, y desde luego hoy especialmente Día de los Difuntos, vamos a dedicarla a los cementerios. Ayer ya os hablaba del Cementerio Hebreo de Madrid. 

Hoy vamos a recordar una entrada que hice el año pasado por estas fechas sobre el Panteón de Hombres Ilustres de la Sacramental de San Justo de Madrid.

Son algunas de estas entradas repetidas, pero como quedan muy atrás en el blog, no viene mal repasarlas.



Todos los Santos: Panteón de Hombres Ilustres de la Sacramental de San Justo


 En este puente de Todos los Santos, como muchos de vosotros, he estado en algún que otro cementerio visitando a los míos.
Pero en lo que se refiere al blog, en uno de ellos, en la Sacramental de San Justo, he tomado algunas fotografías del Panteón de Hombres Ilustres al que todavía no le habíamos dedicado propiamente una entrada. Qué mejor época que éstos primeros días de noviembre para hacérsela.



La Asociación de Escritores y Artistas, fundada durante el reinado de Alfonso XIII, creó por iniciativa de D. Gaspar Nuñez de Arce, el Panteón de Hombres Ilustres en el año 1902. Está en el Patio de Santa Gertrudis, en la tercera sección.
En este Panteón hay diez sepulturas ocupadas por escritores y actores.
 
En la primera está Blanca de los Ríos (Sevilla 1862- Madrid1956) Novelista academicista. En la segunda está Carlos Latorre, actor. En la tercera Manuel Bretón de los Herreros (Quel 1796 - Madrid 1873): poeta muy fecundo, escritor de teatro y director de la Biblioteca Nacional en 1847 así como secretario de la Academia Española. En la tercera también está el escritor Francisco Villaespesa y Eduardo Marquina, menos conocidos.


En la cuarta está Mariano José de Larra (Madrid 1809- 1813). De sobra conocido también por su seudónimo Fígaro y por su producción literaria. Ya sabemos también que se suicidó a raíz de que Dolores Armijo diera por terminada su relación. Primero se le enterró en el cementerio de Fuencarral y en 1902 se trasladan aquí sus restos.
También aquí está el escritor Ramón Gómez de la Serna (1888-1963). Personalidad muy interesante en el Madrid de antes a la guerra civil. Ingenioso y brillante en sus conferencias, presidente de la tertulia literaria de el Café del Pombo. Inventor de la gregeria: fusión del humorismo y la metáfora, según él mismo.
En la quinta lápida está José Espronceda (Almendralejo de los Barros 1808- Madrid 1842).Poeta también de sobra conocido murió a causa de una cabalgada fatal. Tenía relaciones con una señorita llamada Doña Bernarda de Beruete a la que un día de mayo fue a ver a Aranjuez donde residía en verano. Pero tuvo que volver a Madrid para tomar parte de una votación del Congreso pues también era diputado esparterista. Dicen que la cabalgada bajo el sol le puso enfermo y murió poco después. Le enterraron en el cementerio de San Nicolás donde dicen que durante años no faltó una corona de Bernarda que no se casó jamás... En el año 1902 le trasladaron a este Panteón.
 
En la sexta lápida está Eduardo Rosales (Madrid 1836-1873). Un pintor con muchísimo talento que también murió jóven.
En la séptima está Gaspar Nuñez de Arce. Escritor y político, fue Presidente de la Asociación de Escritores y Artistas. También está aquí Manuel de Palacio, poeta y Juan Eugenio Hartzenbusch, escritor romántico muy prolífico conocido entre otros por su drama Los amantes de Teruel. También fue director de la Biblioteca Nacional.
En la octava lápida está Antonio Vico (Jerez de la Frontera 1840-Madrid 1902) actor que tuvo grandes exitos en la compañía del Teatro Español de Madrid. Murió en Cuba pero se le trasladó aquí en 1907. También aquí está Rafael Calvo (Sevida 1942-Cádiz 1888). También actor, en Madrid hay una calle que lleva su nombre porque vivió en ella.

En la novela lápida está Joaquín Arjona, también actor y profesor del Conservatorio de Madrid.
En la décima: Fernando Ossorio, autor y sobre todo actor también que murió jóven. Además está Antonio Guzmán, actor cómico, y Jerónima Llorente, actriz muy conocida del siglo XIX. Se les trasladó a este Panteón en 1934.
 
 Tambien cerca, tenemos las tumbas de más escritores famosos. Como las de los Hermanos Alvarez Quintero, creadores del teatro costumbrista andaluz y académicos de la Real Academia Española: creadores de comedias, sainetes y obras diversas con diálogos agudos.
 


Muy cerca también tenemos la tumba del poeta Ramón de Campoamor.
 
En otro Patio, en el de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro, en el tercero exactamente, en un nicho con una lápida bastante sencilla de marmol está el poeta Manuel Altolaguirre. Poeta intimista y director de revistas tan conocidas como Litoral (1927-29) y Caballo Verde para la poetisa (1936). Emigró tras la guerra civil a México.

No sé ve ya muy bien pero dice el epitafio:

MANUEL ALTOLAGUIRRE BOLIN
POETA
MCMV-MCMLIX
QUE MI ALMA NO PRECISA SEPULTURA
NI EL TIEMPO QUIERE LIMITACIONES
HORAS Y MUROS PARA MI ACABARON
 
 
Merece mucho la pena esta visita.