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sábado, 7 de mayo de 2016

"Mujeres en vanguardia. La Residencia de Señoritas en su centenario".

María Maeztu

Se ha prorrogado hasta el 16 de mayo la exposición que está en La Residencia de Estudiantes de Madrid titulada "Mujeres en vanguardia. La Residencia de Señoritas en su centenario".

Es una exposición muy interesante. 

A mí, confieso, que esta época me fascina. Era increible en esos años la educación que había para las mujeres... Ya me hubiera gustado a mí conocer la Residencia de Señoritas, el primer centro oficial para la educación superior de la mujer en España, que se inauguró en Madrid. El primero. Imagino siempre que el ambiente cultural que se respiraba allí debía de ser de una calidad increible a juzgar por las fotos y los documentos, por las visitas y sus instalaciones. Qué lujo de educación, la verdad.

En La Residencia de Estudiantes podemos contemplar esta exposición. Es un recorrido por la historia de este lugar emblemático. Con motivo de que se cumplieron cien años, en octubre de 2015 de la inauguración del primer centro de esta Iniciativa Cultural.

La exposición se divide en cuatro salas. La primera recoge Las primeras iniciativas en la educación de la mujer (1869-1915):
Los antecedentes habría que buscarlos en la Fundación de Fernando de Castro. Yo visité este lugar, ya hace casi un año, con mi tertulia y hay en este blog una entrada donde reseñé la misma. 


La Fundación Fernando de Castro se originó en la Asociación para la Enseñanza de la mujer creada en 1870. Esta Asociación se creó para cubrir las necesidades docentes sobre todo de las mujeres de clase media, para las que encontrar un oficio o una ocupación resultaba dificil. Las más ricas no tenían por qué trabajar, y las más pobres podían ser lavanderas, cocineras, limpiadoras... El problema se presentaba con las de clase media, ya fueran viudas o solteras. Y por eso aquí podían aprender actividades como Comercio, Corte y Confección, Mecanografía, Taquigrafía, o por ejemplo a ser Institutriz. Les ofrecian educación, cultura, y sobre todo un medio de ganarse la vida. Algunas de estas alumnas acabó terminando siendo profesora, como la hermana de Albeniz.

Después vino Giner de los Ríos con su Institución Libre de Enseñanza para apuntalar ya del todo que se creara la Residencia de Señoritas. 

La segunda parte de la exposición es propiamente La Residencia: Una apuesta de futuro (1915-1936). La tercera parte se concretaría en los años de La Guerra Civil (1936-1939). Y la última parte sería El destino de la Residencia y las Residentes tras la Guerra Civil.

Más de cuatrocientos documentos entre fotografías, escritos, testimonios sonoros de algunas de las protagonistas, obras plásticas... La asesora artística de la muestra y profesora de Historia de Arte Contemporáneo de la UCM, Idoia Murga, ilustra cada apartado.

Me han gustado especialmente algunos documentos cuya fotografía os adjunto: Un pasaporte conjuntos para varias alumnas para una salida fuera de España. El itinerario de una excursión por la sierra madrileña que costaba 7 pesetas. Los cuadros de Delhy Tejero o Maruja Mallo, y por supuesto de Joaquín Sorolla que parece ser que estuvo muy vinculado con este proyecto. 

Todo lo relacionado con María de Maeztu, la Directora, también merece un especial recordatorio. Los horarios de visita para verla, prácticamente a cualquier hora, o la recaudación que se hizo cuando falleció...

El conjunto de obra plástica incluye una serie de grabados y retratos de las pioneras en la universidad o en las aulas, entre ellos el retrato de María de Maeztu, y algunos óleos y dibujos de Adela Ginés y de Joaquín Sorolla, uno de los artistas más estrechamente vinculados al proyecto institucionista.

En el equipo docente de la Residencia hubo destacadas creadoras, como Victorina Durán y Maruja Mallo, así como entre sus estudiantes, entre las que estuvieron Delhy Tejero, Joaquina Zamora y Menchu Gal. Las obras de estas autoras reunidas para la ocasión recogen algunas de las claves que se desarrollaron en las artes del primer tercio del siglo XX.

Asimismo, incluye obras de las artistas que frecuentaron el entorno de la Residencia de Señoritas, entre otras, Ángeles Santos, María y Helena Sorolla, Marisa Roësset, Pitti Bartolozzi y Juana Francisca Rubio.

El visitante podrá conocer más sobre este primer centro oficial creado en España para fomentar la educación superior de la mujer gracias a los más de 400 documentos, libros, fotografías, testimonios sonoros de las protagonistas y obras de arte cedidas por instituciones como el Museo Sorolla, el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, la Biblioteca Nacional de España, Museo de Artes Decorativas, Museo Nacional del Teatro de Almagro o la Fundación José Ortega y Gasset-Gregorio Marañón, entre otros.
La muestra se divide en 4 salas dedicadas a los distintos momentos de la historia de la Residencia: Educación para la mujer: Las primera iniciativas (1869-1915), la Residencia de Señoritas (1915-1936): Una apuesta de futuro, Años de guerra (1936-1939), El destino de la Residencias y las residentes tras la Guerra Civil.
La Residencia de Señoritas, dirigida por María de Maeztu, contribuyó a difundir un nuevo modelo de mujer profesional e independiente. Por sus dependencias han pasado algunas de las mujeres más destacadas de la cultura española, como María Goyri, Zenobia Camprubí, Victoria Kent, Clara Campoamor, Rosa Chacel, Josefina Carabias, María Zambrano o Maruja Mallo.
- See more at: http://www.esmadrid.com/agenda/mujeres-en-vanguardia-residencia-de-senoritas-en-vanguardia-residencia-de-estudiantes#sthash.pkovaLBx.dpuf

El visitante podrá conocer más sobre este primer centro oficial creado en España para fomentar la educación superior de la mujer gracias a los más de 400 documentos, libros, fotografías, testimonios sonoros de las protagonistas y obras de arte cedidas por instituciones como el Museo Sorolla, el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, la Biblioteca Nacional de España, Museo de Artes Decorativas, Museo Nacional del Teatro de Almagro o la Fundación José Ortega y Gasset-Gregorio Marañón, entre otros.
La muestra se divide en 4 salas dedicadas a los distintos momentos de la historia de la Residencia: Educación para la mujer: Las primera iniciativas (1869-1915), la Residencia de Señoritas (1915-1936): Una apuesta de futuro, Años de guerra (1936-1939), El destino de la Residencias y las residentes tras la Guerra Civil.
La Residencia de Señoritas, dirigida por María de Maeztu, contribuyó a difundir un nuevo modelo de mujer profesional e independiente. Por sus dependencias han pasado algunas de las mujeres más destacadas de la cultura española, como María Goyri, Zenobia Camprubí, Victoria Kent, Clara Campoamor, Rosa Chacel, Josefina Carabias, María Zambrano o Maruja Mallo.
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Ubicación de la Residencia de Señoritas

Edificios de la Residencia


Itinerario de una excursión de las alumnas de la Residencia
Algunas alumnas de la Residencia: Delhy Tejero y Elena Páez



"Las brujas" de Delhy Tejero (1932)

Pasaporte de las alumnas para salir

Escrito de las antiguas alumnas de la Residencia


lunes, 11 de mayo de 2015

La Residencia de Señoritas - Exposición Pioneras


Os hablaba el mes pasado de una exposición "30 Pioneras" que había estado visitando en el Centro Cultural Galileo de Madrid:


Me encantó. Os decía entonces que la exposición era un homenaje a esas mujeres del primer tercio del siglo pasado que fueron sobresalientes en muchos campos revolucionando y mejorando la vida española. La Fundación Ortega-Marañón ha colaborado y patrocinado esta esposición.

Pues bien, dicha exposición tiene una segunda parte en lo que en su día fue la Residencia de Señoritas. Se ha cumplido su centenario, pues en el 1915 se creó este grupo femenino en el primer centro creado para fomentar la educación superior de las mujeres en España.

La exposición consta de una serie de grandes fotografías en blanco y negro de aquel tiempo dispuestas en el muro exterior de lo que fue su sede, y que ahora la ocupa la Fundación Ortega-Marañón.

Os quería dejar con las fotografías que he hecho al visitarla. Este lugar de Madrid me gusta especialmente. Parece mentira pensar que hace cien años fue tan importante, tan revolucionario para todas las mujeres. 

Ya os contaba que aquí fueron residentes Victoria Kent, Josefina Carabias, Marina Romero o Dorotea Barnés. María Goyri, María Zambrano y Maruja Mallo formaron parte de su profesorado. En sus actividades participaron pioneras como Clara Campoamor, Zenobia Camprubí o María Lejárraga, además de nombres internacionales como los de Marie Curie, Gabriela Mistral, María Montessori o Victoria Ocampo.

En este blog ya habíamos hablado en dos ocasiones de este mágico lugar. Os dejo con el enlace para que podáis repasar aquellas entradas donde hablábamos de lo importante que fue en su día esta institución y de su devenir a lo largo del tiempo y hasta nuestros días:

http://rociodiazgomez.blogspot.com.es/search/label/La%20Residencia%20de%20se%C3%B1oritas%20Mar%C3%ADa%20de%20Maeztu









Podéis ver en la foto justo ese edificio que fue el último en añadirse a la Residencia. Si pinchais sobre la foto podéis verlo mejor.




La biblioteca, qué chula ¿verdad?

domingo, 8 de diciembre de 2013

La Residencia de señoritas de María de Maeztu



El 11 de abril de éste año, dedicábamos una entrada a la Residencia de Señoritas de María de Maeztu. Lo hacíamos a propósito de las placas que encontrábamos a nuestro paso en la calle Miguel Angel esquina con General Martínez Campos en Madrid.


Ya entonces contábamos la historia de este edificio y de paso la de la Residencia de Señoritas. 

Hoy os quería dejar con el otro lado del edificio. Me gustó mucho con ese jardín tan agradable. 

Pero permitidme que os vuelva a copiar lo que os contaba entonces, porque a mí me parece interesante. Y está bien repasarlo...



El grupo femenino de la Residencia de Estudiantes, se llamó Residencia de Señoritas, porque entonces la palabra "señorita" era un término de cortesía aplicado a la mujer soltera que ya hoy no se utiliza mucho. Fue creado por la Junta de Ampliación de Estudios para facilitar el acceso de las españolas a los estudios medios y universitarios y crear unas señoritas cultivadas. 

Era una idea muy innovadora. Era una apertura total para las mujeres de clase media. Aprovechando el traslado de la Residencia de Estudiantes a lo que se llamaba entonces los Altos del Hipódromo, la Residencia de Señoritas ocupó inicialmente los hotelitos de la calle Fortuny que habían cobijado a los estudiantes varones antes de su traslado a los edificios de la calle Pinar. Y para conducir la Residencia se eligió a María de Maeztu, un espíritu reformista.

  María de Maeztu Whitney (1881-1948) que según palabras propias del año 1925: "Soy feminista. Me avergonzaría de no serlo porque creo que toda mujer que piensa debe sentir el deseo de colaborar como persona en la obra total de la cultura". Pertenecía a la Institución Libre de Enseñanza y fue alumna de Miguel de Unamuno y José Ortega y Gasset.

Era rubia, menuda, nerviosa, y dicen que se expresaban con tan locuacidad que a veces era imposible seguirla. Dicen también que vestía de cualquier manera, sin ninguna coquetería, siempre con un abrigo y un sombrerito en la nuca al que Lorca le dedicó con mucho cariño, pues eran muy amigos, una copla.

Aquí se albergaban mujeres mayores de 16 años que pudieran hacer estudios universitarios o no. En la Residencia de Estudiantes sí que eran universitarios. Pero aquí se admitian a mujeres que quisieran ingresar en Facultades Universitarias, en la Escuela Superior de Magisterio, en el Conservatorio Nacional de Música, en la Escuela Normal, en la Escuela del Hogar o en otros estudios. Y otra diferencia con la Residencia de Estudiantes es que en este caso la mayoría de las mujeres procedían de clases medias, mientras que los varones procedían de familias más acomodadas.

 Las residentas estaban en contacto con profesores, escritores, artistas nacionales y extranjeros, que daban conferencias, realizándose toda clase de intercambios culturales, en tertulias, lecturas comentadas, representaciones, conciertos, visitas a museos, excursiones a ciudades y pueblos. La Residencia de Señoritas tuvo gran significación para la cultura femenina española. María de Maeztu, con su prestigio personal y cultural, mantenía el espíritu de la Residencia, en un ambiente grato y atractivo para las universitarias y los visitantes vinculados y residentes, como Marie Curie. Asiduos contertulios fueron Ortega y Gasset, Pérez de Ayala, Eugenio Montes, Menéndez Pidal, Marañón, Juan Ramón, Azorín, Pancho Cossío, Jorge Zalamea, Pedro Salinas, Vicente Huidobro, F. García Lorca...

La Residencia de Señoritas estaba prácticamente vacía cuando se inició la Guerra Civil en 1936 debido al parón vacacional.

la Residencia de Señoritas quedó desde este momento en una situación inestable y cambiante. Sus edificios se utilizaron como hospital de reposo, alojamiento para niños tuberculosos y huérfanas del Ministerio de Hacienda, como enfermería y laboratorio de farmacia, como escuela de capacitación de las Juventudes Socialistas Unidas, como alberge de familias sin hogar, como sede del Batallón antigás y, finalmente, como escuela de puericultura.

Al finalizar la guerra la Residencia de Señoritas se convierte en Colegio Mayor Santa Teresa de Cepeda bajo la dirección de Matilde Marquina, inicio de una etapa pedagógica que, al pesar de aquellas antiguas alumnas de la institución que regresaron tras la guerra (Eulalia Lapresta, entre ellas), ya nada tendría que ver con la predecesora. Sin embargo, esta presencia resultó decisiva para la conservación del legado de María de Maeztu y del archivo de la Residencia de Señoritas, que Lapresta ocultó en un baúl que finalmente fue olvidado en los sótanos del edificio Arniches cuando el colegio mayor se trasladó a la ciudad universitaria. Allí lo encontró Alicia Moreno, alumna de Vicente Caho Viu y, desde entonces, el archivo propiedad de la Universidad Complutense se conserva al cuidado de la Fundación Ortega y Gasset que ocupa sus dependencias desde finales de los años ochenta. 

 

jueves, 11 de abril de 2013

Residencia de señoritas María de Maeztu



El otro día dedicábamos una entrada a la Institución Libre de Enseñanza, y hoy se la quería dedicar a la Residencia de Señoritas que existió en Madrid desde su creación en 1915 hasta el principio de la Guerra Civil. En la esquina de la calle Miguel Angel con la calle General Martínez Campos está el edificio donde estuvo su sede: Si pasamos por ahí y nos fijamos podemos ver la placa en la esquina.

El grupo femenino de la Residencia de Estudiantes, se llamó Residencia de Señoritas, porque entonces la palabra "señorita" era un término de cortesía aplicado a la mujer soltera que ya hoy no se utiliza mucho. Fue creado por la Junta de Ampliación de Estudios para facilitar el acceso de las españolas a los estudios medios y universitarios y crear unas señoritas cultivadas. 

Era una idea muy innovadora. Era una apertura total para las mujeres de clase media. Aprovechando el traslado de la Residencia de Estudiantes a lo que se llamaba entonces los Altos del Hipódromo, la Residencia de Señoritas ocupó inicialmente los hotelitos de la calle Fortuny que habían cobijado a los estudiantes varones antes de su traslado a los edificios de la calle Pinar. Y para conducir la Residencia se eligió a María de Maeztu, un espíritu reformista.

María de Maeztu Whitney (1881-1948) que según palabras propias del año 1925: "Soy feminista. Me avergonzaría de no serlo porque creo que toda mujer que piensa debe sentir el deseo de colaborar como persona en la obra total de la cultura". Pertenecía a la Institución Libre de Enseñanza y fue alumna de Miguel de Unamuno y José Ortega y Gasset.

Era rubia, menuda, nerviosa, y dicen que se expresaban con tan locuacidad que a veces era imposible seguirla. Dicen también que vestía de cualquier manera, sin ninguna coquetería, siempre con un abrigo y un sombrerito en la nuca al que Lorca le dedicó con mucho cariño pues eran muy amigos una copla.

R

  Aquí se albergaban mujeres mayores de 16 años que pudieran hacer estudios universitarios o no. En la Residencia de Estudiantes sí que eran universitarios. Pero aquí se admitian a mujeres que quisieran ingresar en Facultades Universitarias, en la Escuela Superior de Magisterio, en el Conservatorio Nacional de Música, en la Escuela Normal, en la Escuela del Hogar o en otros estudios. Y otra diferencia con la Residencia de Estudiantes es que en este caso la mayoría de las mujeres procedían de clases medias, mientras que los varones procedían de familias más acomodadas.

 María de Maeztu además tutorizaba todos estos estudios, enviando cartas a los padres donde se informaba del rendimiento de las alumnas. Porque, claro, en aquellos tiempos que la mujer saliera de casa para alojarse en una institución no era muy normal, y entonces había que extremar la moralidad (el catolicismo más radical estaba en contra de este proyecto tan moderno y reformista) y por eso se controlaban estrictamente las salidas y entradas de las alumnas.

Además se les exigía a las alumnas un aprovechamiento en los estudios.

Las residentas estaban en contacto con profesores, escritores, artistas nacionales y extranjeros, que daban conferencias, realizándose toda clase de intercambios culturales, en tertulias, lecturas comentadas, representaciones, conciertos, visitas a museos, excursiones a ciudades y pueblos. La Residencia de Señoritas tuvo gran significación para la cultura femenina española. María de Maeztu, con su prestigio personal y cultural, mantenía el espíritu de la Residencia, en un ambiente grato y atractivo para las universitarias y los visitantes vinculados y residentes, como Marie Curie. Asiduos contertulios fueron Ortega y Gasset, Pérez de Ayala, Eugenio Montes, Menéndez Pidal, Marañón, Juan Ramón, Azorín, Pancho Cossío, Jorge Zalamea, Pedro Salinas, Vicente Huidobro, F. García Lorca...



La Residencia de Señoritas estaba prácticamente vacía cuando se inició la Guerra Civil en 1936 debido al parón vacacional. El estallido de la guerra civil sorprendió a su directora en Francia en unas vacaciones que abandonó para regresar a su puesto y, temporalmente, también al del International Institute en tanto que tomaba las riendas de la institución americana su secretaria Mary Sweeny que, como la mayoría, disfrutaba por esos días del periodo estival. Con el fin de conseguir cierta seguridad para las alumnas y el personal que trabajaba en la institución americana así como para proteger a su propio personal y alumnado, enarboló en el edificio de Miguel Ángel 8 la bandera estadounidense, consiguiendo de este modo el amparo diplomático.

 Maeztu, que había dimitido como directora de la Residencia de Señoritas el 26 de septiembre, abandonó el país camino de Argentina.

La Residencia de Señoritas quedó desde este momento en una situación inestable y cambiante. Sus edificios se utilizaron como hospital de reposo, alojamiento para niños tuberculosos y huérfanas del Ministerio de Hacienda, como enfermería y laboratorio de farmacia, como escuela de capacitación de las Juventudes Socialistas Unidas, como alberge de familias sin hogar, como sede del Batallón antigás y, finalmente, como escuela de puericultura.

Al finalizar la guerra la Residencia de Señoritas se convierte en Colegio Mayor Santa Teresa de Cepeda bajo la dirección de Matilde Marquina, inicio de una etapa pedagógica que, al pesar de aquellas antiguas alumnas de la institución que regresaron tras la guerra (Eulalia Lapresta, entre ellas), ya nada tendría que ver con la predecesora. Sin embargo, esta presencia resultó decisiva para la conservación del legado de María de Maeztu y del archivo de la Residencia de Señoritas, que Lapresta ocultó en un baúl que finalmente fue olvidado en los sótanos del edificio Arniches cuando el colegio mayor se trasladó a la ciudad universitaria. Allí lo encontró Alicia Moreno, alumna de Vicente Caho Viu y, desde entonces, el archivo propiedad de la Universidad Complutense se conserva al cuidado de la Fundación Ortega y Gasset que ocupa sus dependencias desde finales de los años ochenta.