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lunes, 1 de agosto de 2016

"Un perro" de Alejandro Palomas





“Secretos. Las familias giran alrededor de lo que se dice y lo que no se dice, de lo que se dijo a tiempo y evitó catástrofes que lamentar y de los que se dijo cuándo no procedía y causó males que cicatrizaron mal y que tardaron generaciones en sanar”

Hoy quería reseñar el último libro que me he terminado “Un perro” de Alejandro Palomas.
Ya había leído otras dos novelas de este autor y me apetecía volver a leer una novela de sentimientos, de personas, intimista como las anteriores.
Y eso he encontrado.

“Un perro” forma parte de una trilogía que comienza con “Una madre”, pero yo me he saltado un poco el orden comenzando por ésta primero.

       “Si le pides poco a la vida lo más fácil es que no te dé nada”

El argumento cuenta como Fer, un treintañero homosexual, está en una cafetería esperando una llamada muy importante. A Fer le ha abandonado su pareja poco antes, y también ha perdido un perro Max, por lo que está atravesando un mal momento. La familia ha tenido una reunión un poco antes. Pero Fer ahora está ahí sentado, en una mesa, esperando…

«R estaba sentado en la alfombra, junto a la cama, exactamente como le había visto la noche de la tormenta que un año antes nos había cambiado la vida a los dos. Me miraba fijamente y jadeaba, inmóvil, como cuando en verano se tumba al sol en la terraza, envuelto en calor.»

El tema de esta novela como en las anteriores que he leído de este autor son las relaciones familiares. Cómo nos relacionamos con nuestros hijos, cómo lo hacemos con nuestros padres cuando comienzan a envejecer o a enfermar. Cómo nos vamos transformando. Cómo nos queremos. También el tema es la pérdida. Cómo la tememos, cómo la afrontamos, cómo gestionamos en nuestro interior las ausencias. Aunque está muy presente también el tema de cómo se vive la relación con una mascota, puesto que el perro es el hilo conductor de todo el libro.

Los personajes de esta novela son Fer, de quién ya hemos hablado al contar el argumento, pero de forma paralela también vamos a ir conociendo a R, un golden retriever, protagonista indiscutible de la novela. También van apareciendo los demás miembros de la familia de Fer, Amalia, su madre. Amalia es una anciana desmemoriada e imprevisible, anárquica, que da lugar a muchas situaciones absurdas, llenas de humor, pero con un sentido común envidiable que solo surge a veces. También tenernos a las hermanas de Fer: A Emma y Silvia, con sus formas de ser y sus propios problemas. Además están presentes otros tres perros que también irán saliendo en la novela como Max, el antiguo perro de Fer, o Shirley la perrita de Amalia y otra perra más que ya se irá descubriendo. Se puede decir que es una novela coral, porque todos los personajes tienen bastante peso en la trama. 

Vuestra madre no retiene porque no se implica. Es como si solo tuviera capacidad de retención para aquello que realmente le importa y cada vez le importan menos cosas, porque tiene la sensación de que no es necesaria y, al no sentirse necesaria, no se activa. Está, pero no tiene que actuar porque no hay nada que la requiera. De ahí la sensación de desmemoria”

Como os decía la novela temporalmente transcurre en una sola noche, en una cafetería mientras Fer espera una llamada importante y en la noche que sucede a ese atardecer. Espacialmente está centrada en la cafetería y en la casa de Fer.

Pero el hilo temporal se rompe continuamente, el autor recurre a muchos saltos en el tiempo para ir contando la vida de los personajes, sus anécdotas, sus momentos importantes para ir retratando a esa familia, a sus miembros y a las relaciones entre ellos. Eso por supuesto da mucha agilidad a la narración. 

Formalmente la novela está escrita en primera persona, desde el punto de vista de un narrador testigo, Fer, que nos la va a ir contando y presentando al resto de los personajes. La prosa de Alejandro Palomas es sencilla pero poética. Su forma de narrar te conmueve, disecciona los sentimientos. A mí me gusta mucho por eso mismo. Y además la novela está muy salpicada de diálogos entre los personajes. Me gusta mucho cuando ves hablar tanto a los personajes. 

A mí me gusta la forma de narrar de este autor y sus historias familiares. Pero son novelas, como ya he dicho muy intimistas, muy intensas, sensibles, que hablan de emociones.

Creo que es una lectura que te tiene que apetecer. No es una novela de acción donde te atrapen las vicisitudes de los personajes. Aquí también te secuestran la voluntad los personajes, pero por lo que piensan, por lo que callan, por lo que sienten. Y eso remueve.

He anotado muchas frases de esta novela porque me gustaban, porque me hacían reflexionar, con las que podía sentirme identificada. Y otras con las que no me podía sentir tan identificada, me estoy refiriendo por ejemplo a una con su perro, que aún no teniendo una mascota me han gustado mucho.
De vez en cuando me gusta volver a leer a Alejandro Palomas. Si os apetecen estos temas familiares, sentimentales que te conmuevan os la recomiendo.

  “La vida no es tanto lo que entendemos que es, sino lo que sentimos que es”





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