jueves, 9 de junio de 2016

Hoy cuarenta de mayo...




"Hasta el 40 de mayo no te quites el sayo"

 Pues sí, hoy es cuarenta de mayo, o lo que es lo mismo 9 de junio. Y realmente, al menos en Madrid, hace un calor impresionante así que quién no se lo haya quitado ya, se lo va a quitar en breve.



Sayo

Del lat. sagum, voz de or. celta.
1. m. Prenda de vestir holgada y sin botones que cubría el cuerpo hasta la rodilla.
2. m. coloq. vestido (‖ prendas con que se cubre el cuerpo).

Vemos en la imagen a don Quijote con su indumentaria para ir de fiesta con el sayo correspondiente:



El sayo, como veis, era un tipo de casaca larga, que ya usaban los griegos, los romanos, y que se utilizó mucho por las clases nobles en la edad media. Con el tiempo se ha generalizado y se le ha llamado sayo a cualquier prenda más o menos amplia y un poco larga que nos cubra.

Leo en la Wikipedia que también el 40 de mayo era uno de los burdeles que existían en el xiglo XVII en la calle Montera (se cree). Y por tanto se aplicaba también, y con más motivo, esta expresión. Os copio el fragmento: "Por añadidura, según fuentes, se podría referir al último de una larga fila de burdeles en una de las calles del Madrid del siglo XVII (se piensa que pueda ser la actual Montera). Por lo que parece, el 40 de mayo era el de mejor fama por la belleza de sus mujeres, por lo que la expresión “hasta el 40 de mayo no te quites el sayo” era una forma de advertir sobre todo a los forasteros que no tenían que pararse en los primeros de la calle sino llegar hasta el final, donde ya podían quitarse el sayo (la ropa)"
 

Sayo nos llega del latín "sagum" y tenemos muchos refranes y frases hechas con esa palabra. Dos vienen en la misma definición que nos da el diccionario de la Real Academia.

cortar a alguien un sayo
1. loc. verb. coloq. Murmurar de él en su ausencia.

decir alguien a, o para, su sayo algo
1. locs. verbs. coloqs. Recapacitarlo, decirlo como hablando consigo a solas.

 Pero hay más:

 "Hacer de tu capa un sayo"

Obrar alguien según su propio albedrío y con libertad en cosas o asuntos que a él sólo pertenecen o atañen, según dice  Del Hecho al Dicho, de Gregorio Doval (Ediciones del Prado, 1995)

"Agua de mayo no cala el sayo"

También aludiciendo a la meteorología como el que encabeza la entrada. Con la idea de que las lluvias primaverales no son muy largas en el tiempo, no dan para que se llegue a calar el sayo.

"Guarda el sayo para mayo, por si en vez de derecho viene de soslayo"

Pues igualmente aborda la cuestión de la meteorología. 



Y yo creo que podemos terminar la entrada con la versión larga del refrán que lo encabeza:

"Hasta el cuarenta de mayo no te quites el sayo, y si vuelve a llover vuélvetelo a poner, y si junio es ruín pontelo hasta el fín."

2 comentarios:

Javier Díaz Gil dijo...

Me ha encantado Rocío, qué divertida esta entrada.
Un beso amiga
Javier

Rocío Díaz Gómez dijo...


Me gustan estas curiosidades del lenguaje, ya sabes. Me alegro mucho de que te haya gustado. Un beso grande, Rocío