sábado, 2 de noviembre de 2013

"Una semana... nada más" en el teatro La Strada



Ayer estuve en el teatro viendo la obra "Una semana... nada más".

El argumento cuenta la historia de una pareja formada por Pablo (Antonio Hortelano) y Sofia (María Castro) que llevan cuatro meses viviendo juntos. Pero ahora Pablo quiere romper con ella porque cree que ya no la quiere, no la aguanta. Para ello, como es un cobarde y no se atreve a decírselo y ya está, decide romper la relación invitando a su amigo Martín (Cesar Camino) que se vaya a vivir una semana a su casa (de ahí el título) porque como ha dicho su novia en un momento dado con tres viviendo juntos al final uno no lo aguanta (Sofía según Pablo) y se termina yendo de casa...

A mí me gustó. No es que piense que es la gran obra de teatro, pero tampoco lo pretende en absoluto. No es una obra sesuda sino distendida, fácil. Yo la verdad es que estuve muy entretenida toda la obra y me reí en muchas ocasiones. Es una comedia ligera que progresa en espiral con varios giros que hacen que la atención no decaiga.

Los actores no lo hacen mal. En mi opinión Cesar Camino, el actor que encarna a Martín, es el que lo hace más natural, a mí es el que más me gustó. Interpreta sobresaliendo sobre los otros dos. Aunque éstos últimos tampoco es que lo hagan mal.Yo les había visto en otros papeles sobre todo a María Castro más serios y la verdad es que no lo hace nada mal en un papel mucho más de comedia, más bobalicona e ingenua. A los tres los conocía ya de series de televisión y me gustaban como actores. También es verdad que el papel más agradecido lo tiene Cesar Camino, y eso hace que llegues a tener más empatía con él porque interpreta a un amigo un poco débil, que se deja llevar, mientras que el papel de Antonio Hortelado es mucho más egocéntrico y manipulado, bueno, hace una interpretación correcta. Los tres hacen muchísimos gestos, la comunicación no verbal está muy lograda y en muchas ocasiones te lleva a la risa, incluso la carcajada.

Está bien la trama, es original, porque la historia ya os digo que va girando y girando en redondo hasta un desenlace brusco, efectivo. Es del dramaturgo Clément Michel, es su cuarta obra de teatro.

Toda la historia se desenvielve en un único escenario, una sala de estar de un piso. Los actores entran y salen de forma agil y con soltura. Y los juegos de luces ayudan mucho a que el espectador se sitúe y se crea más los cambios de tiempo. La historia se desarrolla en una semana. La escenografía destaca, es moderna, colorista.

Pues eso, que es una obra ligera, dinámica, ágil, fresca en la que pasas un rato entretenido.

Me gustó que el público de la obra fuera jóven. Eso está muy bien para el teatro que normalmente le suele gustar a personas más mayores. No, en ésta obra predominaban los treintañeros.

Lo que menos me gustó de todo fue mi butaca. Un poco incómoda la verdad y encima tenía que andar sorteando la cabeza del de delante. Una pena, porque estaba en la fila 7, una buena fila.

Estuvimos en el Teatro La Strada, que es el antiguo Teatro Arlequín. Lo iban a cerrar y ha vuelto con éste nuevo nombre gracias a la gestión del grupo teatral Jamming. He leído que se dedican a la improvisación. Está muy bien que hayan hecho porque no se cerrara un teatro. Y se ve que lo han pintado y le han lavado la cara un poco. Pero las butacas... por lo menos la mía es un poco incómoda.

De todos modos este teatro nunca fue de mis preferidos porque está demasiado profundo y hay que bajar escaleras y salir haciendo unos recovecos que no me gusta mucho. Pero bueno también es cierto que no nos salió nada cara la entrada.

En fin que si queréis pasar un rato distendido viendo en el teatro una obra desenfadada ya sabéis que tenéis esta opción, creo que hasta finales de noviembre.

3 comentarios:

  1. ¡Qué suerte los que vivís en Madrid! ya sabes cuánto me gusta y quiero a tu ciudad, Rocío. Un beso grande.

    http://lecturaalahoradelte.blogspot.com.es/

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  2. Opino lo mismo. En Madrid tenéis la posibilidad de ver grandes obras de teatro. Pero como tu bien dices, lo de la comodidad es importante, una butaca es como unos zapatos, si te duelen, disfrutas menos.

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  3. Muchas gracias a las dos. Tenéis mucha razón en eso vivir en Madrid está muy bien, tenemos una oferta de ocio: teatros, cines, exposiciones, espectáculos en general muy variada. Y yo, la verdad, intento disfrutarla todo lo que pueda. Pero a cambio tenemos que madrugar más, ir de pie en el metro y corriendo de andén en andén para llegar a tiempo al trabajo, por poner un ejempo... Vamos que no hay nada perfecto, pero claro habrá que disfrutar de lo que se tenga, está claro. Muchas gracias a las dos por vuestros comentarios. Un beso a cada una, Rocío

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