martes, 1 de mayo de 2012

12 de plata... Federico García Lorca en el Hotel Palace de Madrid





En el Hotel Palace en todo el centro de Madrid hay un rastro del paso de García Lorca por allí. A mí me lo enseñó un amigo, y yo quiero compartirlo con vosotros para que no dejéis de acercaros si no lo conoceis.

El Hotel Palace, un par de años más nuevo pero desde siempre rival del Ritz, ya tiene cien años y ha visto desfilar por sus pasillos a muchísimas celebridades. Dicen que incluso Mata Hari se hospedó allí, aunque no está registrada, puede ser que lo hiciera como "Señora de...", poco antes de que la detuvieran en la frontera. Pero no solo ella, también figuran otros como Buster Keaton o Mary Pickford, cantantes como Josephine Baker o Carlos Gardel, y escritores como Ramón María del Valle Inclán, Miguel de Unamuno o John Steinbeck pernoctaron en sus habitaciones. Picasso, Sofia Loren, Rita Hayworth, Julio Camba, Octavio Paz, los «Rolling Stones», Bruce Springsteen... Muchos. La lista de ilustres huéspedes del Palace es interminable. 

Dicen que Lorca y Dalí, entonces en la Residencia de Estudiantes, solían acudir también a la Brasserie del Palace. La primitiva cervecería alemana del establecimiento, que también disponía de una enorme sala con 55 mesas de billar. 

Pero lo que a nosotros nos interesa, es que ha quedado para la posteridad, colgada en una columna de la cafetería del Palace, y enmarcada, un poema del puño y letra de García Lorca, que vayais a la hora que vayais podeis verlo:

Alfonso Doce de plata/ vuela en la moneda blanca./ De corcho y hoja de lata/ mi cuerno de la abundancia./ ¡Me gasté en el bar del Palace/ mis monedillas de agua

Cuando paséis por allí podéis entrar a verla, y de paso admirar la cúpula que tiene la cafetería de ese gran hotel. Merece la pena desde luego la visita.








2 comentarios:

Carmen Marina Rodríguez Santana dijo...

Rocio, no dejes de contarnos de Madrid. Para los que lo amamos y no podemos disfrutarlo. Ya sabes que estuve escasas horas este pasado fin de semana y después de ¡treinta años! su olor sigue siendo característico. Tengo en mi memoria el olor de Madrid.
Un beso.

Rocío Díaz Gómez dijo...

Muchas gracias por tus comentarios Carmen Marina. Intentaré seguir haciéndolo. Claro que sí. De sus olor y de sus colores. Un beso, Rocío