Un blog de literatura y de Madrid, de exposiciones y lugares especiales, de librerias, libros y let

lunes, 29 de noviembre de 2010

La velocidad de la luz de Javier Cercas



Creo que esta noche me terminaré de leer el libro que estoy leyendo ahora, y resulta que aún no os he hablado del anterior que, iba a decir disfruté pero casi mejor que debo elegir "me arrastró": La velocidad de la luz de Javier Cercas. Dada la intensidad de la historia.

Lo primero que os diría es que yo me lo leí muy rápido, casi de un tirón. Aunque no es una historia ni mucho menos agradable.

El libro comienza así: "Ahora llevo una vida falsa, una vida apócrifa y clandestina e invisible aunque más verdadera que si fuera de verdad, pero yo todavía era yo cuando conocí a Rodney Falk."

El argumento cuenta que un jóven español, que quiere ser escritor, se traslada a una universidad americana para trabajar como profesor. Ahí conoce a Rodney Falk, un colega pero también veterano de la Guerra de Vietnam, con el que hace amistad. Poco después ambos se separan porque Rodney Falk desaparece, se interrumpen sus diálogos, y el jóven regresa a España. Pero volverán a reencontrarse...

Pronto te das cuenta a medida que estás leyendo que no va a ser una historia fácil ni mucho menos amable: "...demasiado jóvenes o demasiado ilusos para saber que significa que una vida se está yendo a la mierda, pensábamos que nuestra vida en Barcelona se estaba yendo a la mierda" (pág 20).

Porque efectivamente los temas que abordan el libro son varios, pero todos igualmente trascendentales y complicados, cuando no cargados de negatividad: La literatura y la vida, el fracaso y el éxito, la amistad, y sobre todo la vulnerabilidad del ser humano, la culpa, los remordimientos, el sufrimiento de quién ha pasado al lado oscuro de la vida y carga de por vida con la muerte de otros.

Sí como podréis imaginar es una historia intensa.

Los personajes protagonistas son el narrador del que no sabemos el nombre en toda la novela, solo sabemos que es español, jóven y que quiere ser escritor; y Rodney Falk, ya os he dicho que es un veterano del Vietnan cargado de misterio, desengañado, atractivo porque su carácter es incierto. Esos son los dos personajes más importantes, a mi modo de ver, de la novela. Pero también está el otro amigo del protagonista, su amigo de Barcelona, Marcos Luna. Y el padre de Rodney Falk. Ya hemos dicho que todos tienen nombre menos el protagonista. Y luego hay una serie de personajes femeninos, mujeres todas ellas cargadas de positividad. Ellas van a ser las personas más equilibradas de la historia, las más sensatas y maduras. La madre de Rodney Falk, y las mujeres de los tres jóvenes, Jenny (la de Rodney), Paula (la del protagonista) y Patricia (la de Marcos Luna).

La novela está dividida en una estructura de cuatro capítulos solamente. No es una novela larga. Y en cada una de estas partes se narra una etapa en la relación de los dos personajes principales.

Tiene una forma circular en general en su forma de contarlo,  pues comienza en el mismo bar "El Yate" en que termina.

Pero además tiene varios círculos interiores marcados por contrastes: Hay una camarera a la que Rodney defiende en un bar de Saigón y hay otra camarera a la que el protagonista no defiende en el cabaret Tabú de Barcelona. Las muertes con las que cargan las conciencias de ambos personajes, las de los inocentes del poblado Man Key y las de Paula y su hijo en la conciencia del protagonista.  

Y por último señalar que me gusta mucho la frase final, contundente, que acaba de cerrar por completo otro círculo enorme que está presente pero invisible toda la novela, cuando la realidad y la ficción se unen:

"Acaba así."

Podría estar analizando esta novela de forma mucho más exhaustiva durante líneas y líneas. Porque sobre todo para los que nos gusta la literatura y sobre todo la creación literaria, esta pequeña novela es un filón. No es que el argumento me haya gustado especialmente debido sobre todo a la carga de retorcimiento, de culpa que arrastran los personajes. Por supuesto si a alguien le apetece leer una historia dulce o sencilla, ésta no sería la novela que tendría que elegir. Pero tengo que reconocer que me ha gustado mucho cómo está contada. Literariamente hay mucho trabajo detrás. Y yo creo que es un fiel reflejo del oficio de escritor de Javier Cercas.


4 comentarios:

  1. Saludos Rocío. La misma sensación de arrastre tuve yo cuando lo empecé a leer. Por la historia que contaba, creciendo progresivamente según me iba enterando de la historia de Rodney Falk, pero sobre todo atrayéndome por la evolución del protagonista e identificándome con muchas de sus sensaciones. Es increible la forma que tiene de reflexionar y de fomentar la empatía con el personaje.

    Ya estoy esperando el momento para leer Anatomia de un instante y alguno otra del mismo autor.

    ResponderEliminar
  2. Gracias Xosé por tu comentario. Me alegra encontrarte entre mis comentaristas. Sí es cierto, es una reflexión constante. Yo tampoco me he leído Anatomía de un instante, pero habrá que leerlo... Un beso desde este Madrid hoy a ratos soleadillo, aunque supongo que por poco tiempo, Rocío

    ResponderEliminar

Tus comentarios me enriquecen, anímate y déjame uno